Cada mes de octubre, Uruguay hace una pausa para poner en el centro la importancia del cuidado desde el comienzo de la vida. La celebración del Día Nacional del Bebé, (establecida por la Ley N.º 19.132), representa una oportunidad fundamental para reafirmar el compromiso colectivo e interinstitucional con el bienestar, los derechos y el desarrollo integral de las niñas y los niños desde sus primeros días de vida.

Bajo la premisa “Bebés cuidados: derechos, desarrollo y crianza. Un compromiso nacional”, este año la jornada de sensibilización nacional buscó destacar que los cuidados y el acompañamiento temprano marcan la estructura de las oportunidades futuras para nuestras infancias, y que el rol de familias y comunidad son fundamentales en construir garantías de protección como la salud, la educación y el afecto.

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Nuestros festejos con el barrio: Los CAIF de JPC salieron a la plaza

Desde Juventud para Cristo, este compromiso se vive cotidianamente en el territorio y junto a las familias. Por eso, en el  marco de esta fecha tan significativa, el pasado 1.° de octubre, los centros CAIF gestionados por JPC —Macachín y Mainumbí— unieron esfuerzos y alegría junto a los CAIF Casita de María y Bella Italia. La celebración tuvo lugar en un espacio verde público ubicado en la intersección de Camino Maldonado y Raúl Porto.

La decisión de llevar la actividad al espacio público responde a un objetivo claro: habitar la comunidad y generar un «llamador de atención» para las vecinas y vecinos que transitan por el barrio.

“Salir a la plaza nos permite dar visibilidad al trabajo diario, invitar a nuevas familias a acercarse a los centros CAIF y compartir el valor del Día del Bebé como un hito para reflexionar sobre el desarrollo físico, emocional y social de la infancia”, explica una de las educadoras que coordinó la actividad.

Juego, encuentro y desarrollo

Durante la jornada se pudo disfrutar de diversas “estaciones” pensadas especialmente para bebés de 0 a 1 año, como juegos heurísticos, motores y sensoriales, con propuestas lúdicas diseñadas para potenciar el movimiento, la curiosidad y la estimulación temprana.

Un  espacio de intercambio familiar también formó parte de la propuesta, donde se promovieron momentos compartidos que fortalecen el vínculo entre los bebés, sus cuidadores y los equipos técnicos de los centros. Y además, un espacio de hábitos saludables y encuentro, que buscó promover la pausa para compartir alimentos saludables y acompañar la jornada con música.

El cierre del encuentro fue de la mano de un espectáculo de burbujas, que se llevó todas las risas y el asombro de la jornada, regalando a quienes participaron un cierre lleno de alegría.

Un compromiso continuo

Construir espacios donde la primera infancia sea valorada, escuchada y protegida, son acciones que reafirman la misión de Juventud para Cristo. Acompañar a las familias en la crianza es parte de este compromiso, que se construye comunitariamente, garantizando que cada bebé crezca en un entorno de amor, juego y pleno derecho.