Estamos entrando en la última etapa del año, con muchas acciones, nuevos proyectos, logros, más allá que también atravesamos dificultades, y supimos aprender de ellas y continuar el camino.

Cuando visualizamos el mes del año en el que estamos, octubre, inevitablemente nos vienen dos sensaciones, una marcada  por  todo lo que ha sucedido en este tiempo, en el desarrollo de los niños, en la autonomía creciente de los adolescentes, en las familias más cuidadosas, en adultos incorporando competencias para el empleo, en jóvenes integrados a comunidades de fe, en más persona capacitadas en distintos puntos de América Latina en nuevas habilidades para  detectar y trabajar señales de maltrato, o la sensibilización al mundo adulto sobre este fenómeno, capacitándose e incorporando nuevas herramientas en el desempeño del  rol.

Sensaciones del trabajo en el interior del País, Colonia, Mercedes. Paysandú Quebracho, Canelones, a un sin número de imágenes de personas con las cuales nos hemos relacionado a través de los integrantes de los distintos equipos. Todas imágenes que nos hablan de acciones, vinculos, compromiso, y resultados en la dignificación de vida de muchas personas.

Oportunidades que Dios nos ha dado para desarrollar la misión de ir y estar con las personas, vincularnos, atender sus necesidades y anunciar el proyecto que Dios tiene para cada uno, fundamentalmente desde acciones, de respeto, amor y solidaridad.

También nos viene la sensación de cierres, de evaluación, de agradecimiento, pues en los próximos tiempos, vamos planificando con los niños, adolescentes, familias, los encuentros de fin de año, algunos con egresos, otros como un punto de llegada para continuar hacia otros escenarios el proximo año.

En el horizonte inmediato, tenemos el proceso de evaluación de desempeño que iniciaremos el proximo 16 de noviembre y que termina en todas sus etapas el 31 de diciembre, como un proceso de aprendizajes y superación.

El 11 de diciembre tendremos nuestro Encuentro de acción de gracias. Que bueno es ser agradecido, (“Agradecer nos ubica”) reconocer que lo que hicimos no fue casualidad, no lo hicimos solos/as, no fue librado al azar, claro que tenemos mucho para agradecer y vamos a compartirlo.

Vamos a compartir, que quiero agradecer, a quien o a quienes, podemos expresarlo a través de distintas formas ese día. Nos desafiamos a estar juntos y disfrutar ese momento, tiempo también de compartirlo con nuestras familias.

Fernando Rodriguez

Coordinador General