Como parte de nuestra línea estratégica de vínculo y servicio a las iglesias, desde Juventud para Cristo Uruguay continuamos generando espacios que contribuyan al crecimiento y fortalecimiento de las comunidades de fe.
En esta oportunidad, El Retoño fue sede del curso Vida Devocional, una experiencia de dos días pensada para brindar herramientas prácticas que ayuden a fortalecer el encuentro cotidiano con Dios.
El propósito del curso fue acompañar a los participantes a avanzar en su vida devocional, trabajando diferentes aspectos prácticos que resultan fundamentales para desarrollar y sostener este hábito.
Alejandro Las, responsable del curso, lo resume así:
“El objetivo es ayudar a los creyentes a avanzar en su tiempo diario con Dios, conquistando distintos puntos prácticos que son vitales”.
Durante los dos días se combinaron charlas breves, dinámicas y desafíos concretos orientados a la acción, en un entorno que también permitió disfrutar de la comunión, el descanso y el encuentro con otros.
Según Alejandro, uno de los aspectos más significativos fue justamente esa combinación: “Hermoso lugar, hermosa comunión, charlas breves, dinámicas y desafiantes para llevar a la acción, buena comida y buen descanso”.
El curso tuvo diferentes impactos de acuerdo con la experiencia previa de cada participante. Para algunos significó un primer acercamiento a la importancia de desarrollar un tiempo devocional personal. Para otros fue el impulso necesario para transformar principios conocidos en prácticas concretas.
Uno de los frutos más visibles comenzó a aparecer en los días posteriores. Varios participantes enviaron fotografías mostrando cómo habían preparado o adaptado un lugar específico en sus hogares para encontrarse diariamente con Dios.
También compartieron los pasos que habían podido dar y cómo la experiencia los ayudó a avanzar en aspectos de su vida devocional que hasta ese momento les resultaban difíciles de sostener.
La propuesta no terminó al finalizar los dos días de curso. Algunos participantes decidieron continuar con un mes de mentoría, encontrándose semanalmente a través de Zoom.
Estos encuentros permiten compartir avances, celebrar los logros alcanzados, conversar sobre las dificultades que aparecen en el camino y recibir una breve reflexión que ayude a seguir creciendo.
Esta continuidad expresa también algo que buscamos como organización: que los espacios de formación puedan convertirse en procesos de acompañamiento, capaces de generar cambios que permanezcan en el tiempo.
Al servicio de las iglesias
Desde Juventud para Cristo Uruguay entendemos el vínculo con las iglesias como una parte fundamental de nuestra misión. Queremos caminar junto a ellas, aportar herramientas, generar espacios de formación y poner nuestros recursos al servicio de las comunidades de fe.
Experiencias como Vida Devocional nos permiten seguir fortaleciendo ese vínculo y acompañando a personas e iglesias en el desafío de vivir una fe que no quede solamente en lo que sabemos, sino que pueda expresarse y crecer en nuestra vida cotidiana.
Porque fortalecer la vida de quienes forman parte de nuestras iglesias también es fortalecer comunidades que acompañan, sirven y comparten esperanza con otros.