Una apuesta por el cuidado familiar y la protección de la primera infancia

Juventud para Cristo Uruguay fue seleccionada por INAU para gestionar un Centro de Acogimiento y Fortalecimiento Familiar en la Región Este de Montevideo, un proyecto que busca ofrecer a niños y niñas menores de 4 años la posibilidad de crecer temporalmente en un entorno familiar mientras se trabaja en la restitución de sus derechos y en la búsqueda de una solución estable para su futuro.

La iniciativa surge en el marco de una licitación pública realizada por INAU y representa un nuevo desafío para nuestra organización, que ya desarrolla acciones vinculadas a la infancia y adolescencia a través de centros juveniles y centros CAIF en la zona.

Familias amigas: una alternativa al cuidado institucional

El objetivo principal del proyecto es identificar, preparar y acompañar a familias dispuestas a brindar acogimiento transitorio a niños y niñas que, por distintas circunstancias, no pueden permanecer con su familia de origen. Estas familias son denominadas “familias amigas”.

Mientras el niño o la niña permanece en este entorno familiar, un equipo técnico especializado trabaja junto a la familia de origen para fortalecer sus capacidades de cuidado y favorecer, cuando sea posible, el retorno del niño a su hogar. En otros casos, la solución puede encontrarse en familiares con vínculo sanguíneo o en una familia adoptiva.

Tras un proceso de evaluación y valoración, las familias amigas firman un acuerdo con INAU, que contempla el acompañamiento técnico permanente y recursos para contribuir al sostenimiento económico del niño o la niña durante el período de acogimiento.

El valor insustituible de una familia

Los niños y niñas que serán atendidos por el Centro provienen de experiencias de cuidado institucional y tienen menos de cuatro años de edad. Diversos estudios han demostrado el impacto que tiene en la primera infancia la ausencia de un entorno familiar estable, especialmente en aspectos vinculados al apego, la construcción de vínculos significativos y el desarrollo integral.

Aunque los hogares de acogida institucional brindan atención de calidad, ninguna institución puede reemplazar completamente la experiencia cotidiana de una familia, con sus vínculos cercanos, espacios propios y referentes afectivos permanentes.

Por esta razón, el proyecto busca evitar o reducir los períodos de internación, ofreciendo a cada niño y niña la posibilidad de crecer en un ambiente de cariño, contención y cuidado personalizado.

Un equipo interdisciplinario al servicio de las familias

El Centro contará con un equipo integrado por 12 profesionales de distintas disciplinas, quienes trabajarán de forma articulada para acompañar tanto a las familias amigas como a las familias de origen.

La propuesta combina el cuidado directo de los niños y niñas con un fuerte trabajo de fortalecimiento familiar, entendiendo que la protección integral requiere apoyar a todas las personas involucradas en el proceso.

Convocatoria a los “colectivos amigos”

Uno de los grandes desafíos de esta iniciativa será encontrar familias dispuestas a asumir este valioso rol de acogimiento temporal. Para ello, JPC Uruguay busca generar alianzas con distintos espacios comunitarios donde las familias desarrollan su vida cotidiana.

Iglesias, cooperativas, instituciones culturales y otras organizaciones podrán convertirse en “colectivos amigos”, acompañando y respaldando a las familias acogedoras en su tarea de cuidado.

Creemos que la comunidad tiene un papel fundamental en la protección de la infancia y que muchas personas pueden aportar, ya sea acogiendo directamente a un niño o niña o apoyando a quienes deciden hacerlo.

Una invitación a construir esperanza

Desde JPC Uruguay asumimos este desafío con la convicción de que cada niño y niña merece crecer en un entorno familiar que favorezca su desarrollo integral.

En los próximos meses continuaremos compartiendo información sobre el proyecto e invitando a la comunidad a sumarse a esta propuesta. La colaboración de iglesias, organizaciones y personas comprometidas será clave para que más niños y niñas puedan encontrar un hogar transitorio lleno de afecto, seguridad y oportunidades para crecer.

Porque cuidar a la infancia más vulnerable es una responsabilidad de todos.