Se realizó el cierre anual de la Formación Permanente para Coordinadores y Coordinadoras de Juventud para Cristo, un plan pensado para fortalecer el rol de quienes día a día sostienen, acompañan y lideran los diferentes programas de la organización. A lo largo del año se trabajó en cuatro módulos, cada uno con dos encuentros, donde se abordaron temas clave para la tarea cotidiana: herramientas comunicacionales, gestión de las emociones, roles y dinámica de grupos, resolución de conflictos y mediación. La propuesta combinó teoría, práctica y espacios de intercambio, siempre buscando que cada coordinador pudiera llevarse insumos concretos para su equipo y su centro.
Durante la jornada de cierre, el juego fue el eje que permitió mirar el proceso formativo con otros ojos. A través de distintas dinámicas, los equipos pudieron reflexionar sobre los desafíos enfrentados, los aprendizajes que fueron apareciendo y las metas que cada uno quiere plantearse para el próximo año. Fue un tiempo distendido, con mucha participación y con un clima de confianza que habilitó conversaciones profundas sobre el rol y la vida en los centros. Este cierre marca también el paso hacia el segundo año de la Formación Permanente, un proceso que busca seguir acompañando a quienes coordinan, fortaleciendo competencias y ofreciendo herramientas que impacten de forma directa en la calidad del trabajo con niños, niñas, adolescentes, jóvenes y familias.
Agradecemos el compromiso de cada coordinadora y cada coordinador, y celebramos el camino recorrido.
Les compartimos imágenes de lo vivido.