El voluntariado está en el ADN de Juventud para Cristo. Desde sus inicios, el trabajo comprometido de personas que ofrecen su tiempo y sus dones fue el motor que dio vida a la misión. Hoy, esa misma esencia vuelve a tomar fuerza con una nueva generación de voluntarios.
En este marco, Natanael y Fátima, coordinadores del Programa de Voluntarios de JPC, comparten su historia y su vínculo con la organización. Su testimonio habla del servicio como una vocación, del valor del trabajo voluntario y de la experiencia de servir juntos como matrimonio, acompañándose y creciendo en equipo.
A lo largo del año, el programa impulsó la conformación de un nuevo grupo de voluntarios, reafirmando que el compromiso solidario sigue siendo una herramienta clave para transformar realidades y construir comunidad.