El sábado 7 de marzo se dio inicio a este nuevo año con una nueva edición del Arrancandonga, una jornada de encuentro pensada para compartir, disfrutar y renovar el sentido del trabajo que realizamos juntos en los distintos programas y centros de la institución. Colaboradores, socios, voluntarios de diferentes proyectos participaron de este espacio que combinó momentos de juego, dinámicas grupales y reflexión. Fue una oportunidad para reencontrarnos, fortalecer vínculos y recordar que el trabajo que realizamos cada día es parte de una misión compartida.

Montejuego nos trajo la ludocteca, donde a través de distintas dinámicas pudimos jugar, pensar y reflexionar sobre la comunicación y la importancia de que todos seamos parte. Las propuestas invitaron a reconocer que cada persona ocupa un lugar dentro del equipo y que el trabajo colectivo solo es posible cuando cada uno aporta desde su lugar.

La reflexión del encuentro estuvo a cargo de Melva, quien compartió una mirada profunda sobre el valor de las acciones cotidianas dentro de la misión de Juventud para Cristo. En su mensaje recordó que muchas veces no somos conscientes de lo significativo que puede ser nuestro trabajo en la vida de otras personas. A partir de una conocida escena del Evangelio —la multiplicación de los panes y los peces— invitó a pensar en la importancia de los pasos significativos, los encuentros significativos y las acciones significativas. Así como un niño ofreció lo poco que tenía y ese gesto se transformó en alimento para muchos, también nuestras acciones, por pequeñas que parezcan, pueden tener un impacto profundo en la vida de quienes acompañamos.

Melva también animó a que los principios que orientan el trabajo de Juventud para Cristo —como la justicia, la paz, la equidad y la búsqueda de una vida plena— no queden solamente en los documentos institucionales, sino que se vuelvan visibles en las prácticas concretas de cada día. «Así como alguien plantó los árboles que hoy nos dan sombra, también nosotros estamos sembrando hoy para el futuro de muchas personas y comunidades.»